ECOLOGISMO y ELECCIONES EN COSTA RICA EN ESTE 2018

El próximo 4 de febrero del 2018, Costa Rica llevará a cabo una jornada electoral. Los insultos y ataques, del candidato del PIN, Juan Diego Castro, (con Álvarez Desanti del PLN y Piza del PUSC en los coros), al movimiento ecologista ha sido el punto más alto en lo que respecta a la temática ambiental. Lastimosamente esta campaña electoral se ha caracterizado por la ausencia de debate, de análisis y propuestas que nos diga cómo se pretende construir un mejor país. En su lugar, ha privado la intolerancia, discursos de odio, propuestas para violentar los Derechos Humanos y ponerse una corona para comer hamburguesas.

Así ha sido, todo patas para arriba. Piza, Desanti y Castro hablaron de ecoterroristas para referirse al movimiento ecologista en lugar de hablar de quienes destruyen el ambiente y lo sobreexplotan, y lo que harían para detener esta tendencia cada vez más presente; tampoco dijeron nada sobre la criminalización que sufre el sector ambiental sino más bien echaron más leña a la hoguera lo cual puede ser muy peligroso. Por otro lado, artículos aparecidos en diversos medios han evidenciado el enorme aporte histórico y actual que el movimiento ecologista ha hecho al país1.

En síntesis, en la temática ambiental la mayoría de los partidos políticos en sus planes de gobierno se mueven entre soluciones falsas que se basan en recetas que es necesario superar (mercados y soluciones economicistas) y ninguna o poca mención a soluciones reales como la soberanía alimentaria, el manejo comunitario de bosques y otros elementos de la Naturaleza.

Si a todo esto le sumamos un marco mayor donde solamente pocos candidatos -FA, PT y PAC- no han atizado la hoguera de la violación a los Derechos Humanos, el panorama no es muy alentador. Es imposible votar por quienes promueven el odio, la intolerancia y sociedades con gente que será marginada y no podrá gozar y disfrutar de una vida plena. Para el ecologismo, una sociedad sustentable se construye desde el respeto a los Derechos Humanos y de la naturaleza, de las soluciones que buscan mayor equidad entre las personas, desde el respecto a los bienes comunes, de atacar las causas que provocan la destrucción, la inequidad y la construcción y fortalecimiento conjunto a las soluciones que ya existen dentro del conocimiento tradicional campesino e indígena, por ejemplo.

Es importante construir un país que deje de lado los mitos que nos hacen pensar que Costa Rica es un país verde, casi perfecto. Ojalá que quien ocupe la presidencia del país, así como quienes estarán en la Asamblea Legislativa puedan entender que si no se ejecutan acciones en materia ambiental, poco avanzaremos como país; que si no respetamos los Derechos Humanos, no avanzaremos en ninguna área.

Ojalá entiendan que sin la sociedad organizada, su gestión no tendrá mayores éxitos. Ojalá entendamos que para construir un país mejor, no hay que votar por quienes excluyen, atacan e insultan. Esta construcción tiene que hacerse todos los días y a toda hora. Es algo que trasciende los ritos electorales que tenemos cada cuatro años, por medio de la articulación y la organización.

1 (https://semanariouniversidad.com/opinion/ecoterrorismo-apologia-la-violencia/ y https://www.elpais.cr/2018/01/22/ecoterroristas-o-constructores-de-la-costa-rica-de-hoy/)