SE ENOJARON EN CASA PRESIDENCIAL

Después de todos los reportajes de la prensa nacional en este mes de mayo en relación a la trocha, hubo enojo en Casa Presidencial. Varios medios de comunicación dieron detalles sobre el mal humor de la Señora Presidenta, su Canciller y su Ministro de Comunicación al responder los hechos de que esa trocha se abrió sin planos y mucho menos con las garantías ambientales que la ley exige. La respuesta, dada al unísono, mantuvo que esa trocha se abrió en un estado de emergencia y no se podían pedir estudios. Para eso sirve los decretos de emergencia. Al Partido Liberación Nacional le gusta gobernar a través de decretazos. Interesante no olvidar que la respuesta de la Presidenta, se da en medio de su viaje a Europa donde dijo Costa Rica es un paraíso ambiental … Tal vez por eso se enojó la Señora Chinchilla.

Conociendo este enojo, nos preguntamos por qué otras cosas podría enojarse la Presidenta en materia ambiental y van aquí algunas sugerencias.

Carbono azul: en el mes de marzo, COECOCEIBA publicó un artículo de opinión donde hablamos sobre lo que es el carbono azul (ver www.coecoceiba.org). Desde el pasado 23 de mayo, varios medios de comunicación publicaron muchas notas con respecto a la capacidad de los manglares para fijar carbono. En marzo, el Ministro de Ambiente había dicho que había interés del gobierno en esta área y parece ser, que sin discusión alguna -menos consulta, eso ya no se usa en Costa Rica- la incorporación de los manglares como áreas de secuestro de carbono es cada día algo más cercano. Es decir, se les incorporará como áreas que podrán tener pago por servicios ambientales o estarán dentro de las áreas que podrán, en el caso que haya fondos, ser objeto de pagos por reducir emisiones por deforestación o degradación (REDD). Según informaciones que COECOCEIBA posee, el gobierno ya incorporo los manglares dentro de las áreas de cobertura REDD.

¿Qué podemos esperar del carbono azul? Pues nada nuevo. El PSA ha demostrado no beneficiar a los pequeños/as propietarios/as, menos a aquellos/as que no tienen títulos de propiedad. Además el PSA tampoco es una herramienta para disminuir la pobreza -porque ha sido diseñado para favorecer al sector forestal- y tampoco es la causa de que la cobertura boscosa del país se haya recuperado. Así las cosas, las comunidades de pescadores/as artesanales que viven en los manglares difícilmente se verán beneficiadas. Es más, todo este nuevo cuento del carbono azul vendrá a beneficiar a grandes empresas que lejos de disminuir sus emisiones para disminuir los impactos del cambio climático, les permitirá continuar con su actividad empresarial. De esta forma no nos asombra que Volkswagen sea parte de esta idea de carbono azul en el país pues es un buen negocio. Y es que el negocio es bueno: Volkswagen lo que hará, es invitar a quienes tienen un vehículo de esa marca, a donar determinada cantidad de dinero para que con el mismo, se siembren árboles y se den premios a las comunidades que cuidan los manglares. De esta forma, esta empresa da la imagen de preocuparse por el ambiente -pero no da ni un centavo ni hace mayor cosa- y sigue con su actividad contaminante. Así las cosas, ni se atacan las causas del problema y más bien se premia, a quien contamina. A través de iniciativas como esta, es que se consagra el lavado verde empresarial.

Piñeras y pago por servicios ambientales: a través de la iniciativa piña responsable, hoy el sector piñero dice que le interesa cumplir con las obligaciones legales con las que tiene que cumplir. Es decir, contar con permisos ambientales, no talar sin permisos, no contaminar el agua … Para esto, según puede leerse en las memorias de trabajo de esta iniciativa, les gustaría contar con incentivos para hacer bien las cosas. Así uno de los documentos dice que hay que “preparar una propuesta concreta a ser conciliada entre los sectores involucrados, que provoque incentivos específicos (mercado, producción, financieros, reconocimientos, ecológicos) que puedan ser generadores de una producción y mercadeo sostenible ante una producción responsable de la piña .” Es decir, si me pagan puedo cumplir con la ley y de paso, asumo la etiqueta de ser responsable con el ambiente y por ende vendo más. De esta forma, el sector piñero ve que “hay oportunidades claras para los productores en términos de generar acciones como carbono neutral, proyectos de conservación, corredores biológicos, buenas prácticas en el manejo integral de las plantaciones, que pueden incentivar la producción, producto de una compra sostenida del producto en el mercado internacional. ” Entre los incentivos que ven como posibles es el PSA lo que es un tanto sarcástico pues se ha documentado la práctica de la industria piñera de talar completamente todos los bosques sin contar con permiso alguno y en medio del más absoluto silencio de las noches.

Economía verde: ya el vicepresidente Alfio Piva en una actividad con empresarios ha dicho que el camino de la economía verde es el que Costa Rica tiene que transitar.

En COECOCEIBA hemos dicho que la economía verde no es nada más que un nuevo color con el que se pinta el sistema económico vigente que ha demostrado ser insustentable y generador de exclusiones (véase www.coecoceiba.org).

En diciembre del 2011, Naciones Unidas a través de la Convención Marco sobre Cambio Climático, oficializa una tendencia mercantilista y mercantilizadora de la Naturaleza que dice que lo que no se valora en términos económicos, no puede protegerse. Así, todo tiene que tener un precio: el agua, el paisaje, la polinización de las flores realizada por las abejas, los árboles, las flores … De esta forma, se dice que para atacar el cambio climático -o cualquier otra crisis- se necesita dinero para comprar las funciones que realizan los árboles en la captura de carbono lo que en la práctica significa, que esos árboles que conforman bosques, pasan a ser propiedad de quien “compra” esas funciones. En muchos casos son empresas petroleras que continúan extrayendo petróleo para alimentar una sociedad y una economía que continua produciendo emisiones que son la principal causa del cambio climático. Es decir, todo sigue igual y se trata de dar la impresión de que se hace algo a través de estas falsas soluciones. Este tipo de economía es llamado hoy, Economía Verde que no es más que un simple maquillaje para que todo siga igual … y las soluciones reales, puedan seguir siendo postergadas.

La economía verde y sus “soluciones” no difieren en nada de la propuesta que la cantante Shakira lanzó el pasado 13 en abril del 2012 durante la Cumbre de las Américas realizada en Cartagena. Dice la artista colombiana que hay que invertir en educación porque así los empresarios ganaran dinero: por cada dólar, recibirán a cambio 17 y contarán además con gente educada que comprara más. “Esta clarísimo que es un buen negocio», afirmó Shakira.” Como podía esperarse, su propuesta del filantropicapitalismo arrancó hoy los aplausos de presidentes y empresarios.

El carbono azul, la piña “responsable” que quiere recibir incentivos para cumplir con la ley son dos ejemplos de la economía verde.

Nos preguntamos si la Presidenta se enojará por todo esto. Y es que existe razones: a 20 años de emitida la Declaración de Río que dice en su principio X que los asuntos ambientales deben tratarse a través de consultas y discusión pública. Y la discusión pública con participación de representantes del Poder Ejecutivo no existe en el país ya que los funcionarios públicos no participan en foros o mesas redondas que no organicen. El diálogo lo rompieron desde el gobierno. Sería interesante un diálogo nacional para discutir sobre PSA, carbono azul o economía verde. Además estas propuestas provocan impactos negativos en las comunidades y vienen a servir para que no se ataque las causas de las principales crisis ambientales. Pero sabemos que la Presidenta no se va a enojar. Ella, junto a su gobierno, representan fielmente un modelo excluyente, sin discusión pública y que impone las cosas. De lo contrario, no podrían continuar favoreciendo a quienes han acumulado más riqueza en detrimento del resto del país.